1) Sequías extremas

World Animal Protection / Georgina Goodwin
En regiones como el Cuerno de África (Etiopía y Somalia), las
variaciones en el clima causan sequías más largas y extremas. Los
índices de lluvia tienden a la baja desde 1970, mientras que las
temperaturas continuan aumentando.
El clima impacta directamente a la cobertura vegetal y a los
animales: entre menos llueve, menos agua y comida hay disponibles. Este
año, miles de animales murieron en Bolivia y otros 30.000 fueron
rescatados por nuestro equipo de atención de desastres. En el 2016,
ayudamos a más d e 40.000 bueyes y búfalos en una de las sequías más
extremas de la historia de Tailandia.
2) Deshielo, lluvias e inundaciones

World Animal Protection / Ezra Acayan
El calentamiento global está derrietiendo los casquetes polares,
elevando el nivel del mar. Alrededor del mundo, las ciudades costeras
son amenazadas por inundaciones y tempestades. Estos dos fenómenos
fueron las catástrofes más frecuentes de la última década — sumaron
hasta un 80% de todos los desastres naturales.
Solo en una región de Argentina, víctima de inundaciones en el 2016, casi 24.000 perros, caballos y bueyes fueron afectados.
3) El fenómeno del zud

World Animal Protection
En el 2015, el frío extremo mató a 170.000 alpacas en el Perú. Entre
los países más vulnerables al cambio climático está Mongolia, las
intensas sequías en el verano son seguidas por inviernos cada vez más
hostiles, en un fenómeno conocido como zud. Los zuds amenazan a millones
de animales por la repentina falta de alimento, el congelamiento de sus
patas y abortos causados por el frío.
En el 2016, nuestro equipo ayudó a más de 160.000 animales en
Mongolia y el número de animales que se rescataron aumentó a 350.000 en
el zud de ese año.
4) Mega tormentas

World Animal Protection / Ezra Acayan
Aunque antes eran poco frecuentes, las grandes tormentas como el
tifón Haima se vuelven cada vez más comunes. El motivo es el aumento en
la temperatura de los océanos. Causadas por la intensa evaporación del
agua, estas tormentas se forma en altamar y dejan un rastro de
destrucción por donde pasan — matando, hiriendo y dejando a muchísimas
personas y animales sin hogar.
¿Te acuerdas del huracán Matthew? Impactó a más de 670.000 animales en Haití.
5) Enfermedades

World Animal Protection / Jacob Maentz
El cambio climático también contribuye a la propagación de
enfermedades. Entre ellas están el ébola, el dengue, la malaria, el
cólera, el virus del Nilo occidental, y la enfermedad de Lyme. Diversas
investigaciones, hechas por ejemplo en India y en Kenia, asocian las enfermedades de los animales de granja con las variaciones producto del cambio climático.
Los desastres naturales tienen un impacto aún más directo en la salud
de los animales. En tormentas o inundaciones, ellos corren el riesgo de
contraer infecciones graves, como carbúnculos o la enfermedad de
Newcastle. La exposición a la lluvia y a los vientos fuertes también
causan dolencias respiratorias, vómitos y diarrea. Los animales
atrapados durante inundaciones, o atascados en el lodo o la nieve, en el
caso de los zuds, pueden desarrollar problemas en sus patas y cascos. Y
en sequías extremas, sufren por desnutrición y deshidratación.
6) Ondas de calor extremo

En las últimas dos décadas, las ondas de calor se han vuelto una de
las principales causas de muertes relacionadas con los desastres
naturales, afectando tanto a humanos como a animales. En el 2010, por
ejemplo, el intenso calor mató a la mitad de la población de cacatúas
negras de pico corto, una especie amenazada en Australia, en la ciudad
de Hopetun de ese país.
Y desde 1994, ya han muerto más de 45.000 de los murciélagos más grandes del mundo, en 21 ondas de calor.
7) Migración

El cambio climático también interfiere con la migración de los
animales, que tienen que cambiar su ruta adaptarse a climas a los que
no están acostumbrados, en coasiones incluso dejando de migrar. Eso
afecta a todo el ecosistema. Por ejemplo, el calentamiento de los polos
está haciendo que el salmón de Alaska de EE.UU. deje de migrar, lo que
impacta directamente la alimentación de los osos.
Un estudio mostró que el clima está alterando o interrumpiendo los patrones migratorios
de pajaros, mariposas y peces. Entre ellas están el carbonero común en
Europa, el salmón de Alaska, la mariposa monarca, la cigüeña blanca, y
los gansos canadienses, así como diversas aves costeras de Israel.
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