martes, 12 de marzo de 2019

Primeros animales extintos


Esta rata recién extinta es una de las primeras víctimas del cambio climático

Melomys rubicola era una rata endémica de la isla Bramble Cay, ubicada en el estrecho de Torres, en Australia. Durante años, su supervivencia se vio amenazada por las modificaciones que experimentó este lugar a raíz del cambio climático.
Tal era su situación que no se logró divisar ningún ejemplar entre 2009 y 2016, por lo que en ese años, después de que la búsqueda de un grupo de científicos desplazados a la isla resultara infructuosa, se emitió el primer informe que planteaba la posibilidad de su extinción. Han sido necesarios tres años más para confirmarlo, pero la triste noticia ya es oficial. Lo anunciaba este lunes la ministra australiana de Medio Ambiente, Melissa Price, en un comunicado que informaba sobre el paso definitivo de esta especie del escalón de peligro crítico hasta el último, en el que se encuentran los animales definitivamente extintos. De este modo, se convierte posiblemente en el primer mamífero extinto a causa del cambio climático de origen antropogénico o, lo que es lo mismo, generado por el ser humano. Es importante dejar esto claro, pues en el pasado el cambio climático generado por factores como la presencia de grandes erupciones volcanicas ha llevado a la extinción masiva de especies, pero en este caso el hombre no tuvo nada que ver.

  Esta rata recién extinta es una de las primeras víctimas del cambio climático

lunes, 11 de marzo de 2019

Cambio de color de los oceános


El cambio climático cambiará el color del océano a finales de siglo

El estudio por Nature Communication concluye que el calentamiento global está provocando importantes alteraciones en las poblaciones de fitoplancton, un vegetal acuático, algo que afectará al color de los océanos.
Los resultados prevén que las zonas azules se vuelvan más azules, reflejando el descenso de los niveles de fitoplancton -y de vida en general-, y las verdes aún más verdes, lo que indicaría una proliferación de especies de fitoplancton. 
El color del mar y los rayos del sol
El color del océano depende de cómo los rayos de sol interactúan con los componentes del agua. Las moléculas de agua absorben casi toda la luz solar, excepto la parte azul del espectro, lo que se traduce en que las zonas del océano con menos vida se perciben de un azul intenso.
En cambio, el fitoplancton contiene clorofila, que absorbe más azul y menos verde, por lo que las regiones ricas en algas son de un color verdoso.
Los investigadores desarrollaron un modelo global que simula el crecimiento e interacción de distintas especies de fitoplancton, y cómo éstos variarán a medida que las temperaturas aumenten.
También lograron reproducir la manera en la que el fitoplancton absorbe y refleja la luz y cómo afecta al color de los océanos, teniendo en cuenta la variable del cambio climático
El grupo de investigadores logró mejorar un modelo informático que se ha utilizado para predecir los cambios en los niveles de fitoplancton cuando suben las temperaturas y se acidifica el agua.
Además, han añadido un elemento novedoso: la posibilidad de estimar las ondas de luz que absorbe y refleja el océano, dependiendo de la cantidad y tipos de organismos en una región determinada.
Un cambio en el aspecto del planeta
Según este modelo, a finales de siglo el aspecto del planeta se verá alterado. Stephanie Dutkiewicz, la directora de investigación del proyecto, prevé que los cambios entre comunidades de fitoplancton podrían alterar las redes alimentarias que sustentan, lo que considera un problema “potencialmente serio”.
Sin embargo, Dutkiewicz admite la dificultad que supone determinar si estos cambios se deben al cambio climático o a la variabilidad natural de la clorofila. “Un evento como El Niño o La Niña provocaría un cambio en la clorofila porque varía la cantidad de nutrientes que llegan al sistema”, explica.
 

SUBIDA DE TEMPERATURAS EN ESPAÑA

El mapa del cambio climático en España: hasta tres grados más de media en sólo medio siglo

La temperatura en las ciudades españolas no solo continúa al alza, sino que en los últimos 50 años ha aumentado el doble que la media mundial. Los mayores incrementos del termómetro se han producido en la mitad este del país, con subidas en torno a los 2 grados.

Ciudad Real es la capital en la que más ha subido la temperatura media en el último medio siglo, concretamente más de tres grados y medio.
En Cuenca, por su parte, ha subido casi tres grados, mientras que en Madrid ascendió dos grados y medio, y en Castellón y Granada 2 y 3 grados respectivamente. Esto significa que muchos que eran niños hace medio siglo ahora viven a otra temperatura.
Diferencias entre partes de España
A nivel internacional las temperaturas han subido más de un grado. Sin embargo, el cambio climático es menos acusado en el medio rural porque en la ciudad es una isla de calor.
La mayor curiosidad de los datos de los últimos 50 años es que Salamanca es la única ciudad de España en la que la temperatura media ha bajado un grado y en las capitales cercanas apenas ha subido.
Mientras Castilla y León desafía al cambio climático, en las demás ciudades, ayudadas por la cercanía de África, la temperatura no para de subir.